Nos acercamos a Trujillo para pasear por sus calles y subir a la zona del castillo. Hace frío, pero vamos abrigados y el paseo nos hace entrar en calor.
Llegamos a la Plaza Mayor desde la que nos saluda una estatua ecuestre de Pizarro.
Paseamos ascendiendo por calles con edificios de piedra hasta llegar al castillo.
Almorzamos en restaurante Emilia, local abierto y en servicio desde 1.929, con comida casera. Menú de la casa en un local con encanto.
Terminamos la jornada en el Antiguo convento de Santa Clara, siglo XVI, hoy Parador Nacional. Un café y bizcocho junto al claustro.
Doscientos kilómetros























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