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viernes, 1 de noviembre de 2019

MONASTERIO DE GUADALUPE



Hoy, aconsejados por mi hermana Cristina,  nuestro destino es el Monasterio de Guadalupe.
Aprovechamos el día de fiesta, echamos gasolina y salimos.

Nuestro destino está en Cáceres, Extremadura. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 por la Unesco.

En su interior una mezcla de estilos: Gótico, Mudéjar, Renacentista, Barroco y Neoclásico. Un muestrario de arte que está muy cerca.




Nos quedamos a dormir en Orellana la Vieja, Badajoz, para conocer también otros sitios.

En cuanto podemos dejamos la autovía. 
A nosotros nos gustan las carreteras que nos dejan conocer las poblaciones y asomarnos a la vida y a las tierras ya sean de olivos, de alcornoques, de encinas..., tierras negras, tierras rojas...

Vamos cruzando tierras de Extremadura. Atravesamos una zona de dehesa con ovejas. Estamos más acostumbrados a la dehesa de alcornoques  y cerdos, por eso me llama la atención ver estas ovejas. Ovejas color pasto comiendo pasto.

Es uno de noviembre, no ha llovido nada, todos los arroyos que cruzamos van secos.
Levanto la cabeza cuando cruzamos un pequeño puente para ver si lleva algo de agua y vuelvo a bajarla con la misma frase: No lleva.



Nuestra primera parada: Yacimiento arqueológico de Cancho Roano en Zalamea de la Serena.

Cada vez que he leído algo sobre Tartesos junto con el yacimiento del tesoro del Carambolo leía sobre éste otro. 
Hemos visto que nos salía casi al camino y lo hemos metido en el navegador y menos mal, porque en el sentido que íbamos nosotros no había ninguna señalización y nos hemos dado cuenta que nos  habíamos pasado el carril que lleva al yacimiento y hemos tenido que dar la vuelta. En ese otro sentido si hay una o dos señalizaciones. No está muy señalizado (al menos a esta fecha).

Nos metemos en el carril, y entre encinas y con el sonido de los cencerros de un rebaño de ovejas de pronto aparece ante nosotros Cancho Roano.

Imagen de Rinconalia

Cancho Roano es un templo santuario prerromano que se relaciona con el reino de Tartesos.
Rodeado por un foso excabado en la roca de granito tiene una planta cuadrada con una zona central y en su perímetro lo que fueron diferentes habitaciones. La información de estos carteles nos explica que en algunas de ellas se encontraron gran cantidad de ánforas que guardaban en su interior restos de habas, piñones, cebada y aceitunas y también otro tipo de objetos como jarros, recipientes de bronce, herramientas agrícolas, objetos de marfil, elementos de tocador, piezas de adorno...
Los muros son de adobe y en algunos se ve un "enlucido" blanco y rojo.
Había otras habitaciones en las que en su tiempo hubieron un horno, en otra un telar...
Un edificio que tuvo vida entre los siglos VI y V antes de Cristo y que ahora nos vuelve a traer a la mente lo efímeros que somos.

A Marcos le ha llamado la atención la cubierta con que se protege el yacimiento, el edificio en el que está el centro de interpretación también es muy interesante, lástima que hoy estaba cerrado.

A mí me sorprende el color tan rojo del suelo, de las paredes...


El viento hace sonar los chopos que están junto a un pequeño arroyo, el arroyo Cigancha, cuyo curso pasa cerca del templo.


La brisa hace que caigan las hojas de los árboles y es bonito.
Sonido, movimiento y hojas doradas que cubren el suelo.
Y me pregunto ¿quién estaría hace siglos justo aquí, junto a este mismo arroyo donde me encuentro yo ahora? Escuchando este mismo sonido y viendo caer, tal vez, otras hojas de otros árboles...

Y donde hoy hay una pasarela moderna había otra que atravesando el río comunicaba con el conjunto monumental. Otros pies, otros pasos y otras hojas que siguen cayendo al ritmo de la misma brisa.

Alguna info
Yacimiento Arqueológico de Cancho Roano en el blog Rinconalia 
Cancho Roano, un palacio de la Edad del Hierro

Dejamos Cancho Roano y ya en marcha cuando dejamos la siguiente población, Quintana de la Serena, de pronto nos encontramos con una bandada de... ¿gaviotas? ¿gaviotas aquí? ¿En medio de Extremadura?
Hoy estamos viendo buitres y otras aves, no entiendo nada ni sé el nombre de muchas aves, pero gaviotas... Al pasar el día termino explicándome lo de las gaviotas.

Llegamos a Orellana la Vieja. Antes de instalarnos en la habitación del Hotel Rural Orellana, nos tomamos dos cervezas sin y unos aperitivos en el bar Sueli en la calle Corredera, la paella estaba muy buena. Después almorzamos en el restaurante del mismo hotel. Menú 9€, hemos comido bien.

Después vamos en busca de la "playa de Orellana" y nos encontramos con el Espacio Natural  Protegido Embalse de Orellana y Sierra de Pela.





Muy sorprendidos, la verdad. No conocíamos este embalse y nos ha gustado mucho.


Embalse de Orellana

Castillo Palacio García Bajarano, vistas del embalse. MB!!

De vuelta en Orellana la Vieja nos tomamos algo en Restaurante-bar Balcón de Orellana, en el camping playa de Orellana. Tiene unas vistas muy bonitas, nos pilla el atardecer y lo disfrutamos.

Visita al Centro de Interpretación del Geoparque de Villuercas.
Centro de recepción de visitantes Geoparque Cañamero


Visita al Monasterio de Guadalupe.


Visita guiada, muy rapidita para mi gusto.

Normalmente nos gusta pararnos un poco más, pero, a pesar de la lluvia había mucha gente. Supongo que por eso la guía corría tanto.


A pesar de eso, un monumento impresionante y unos rincones con mucho encanto.







Me sorprende una sala que guarda una colección de "Libros Miniados". No se podía fotografiar allí.  
Me llamaron mucho la atención las cubiertas de madera de estos libros cubiertas a su vez de piel. Las páginas de piel (de cordero o de ternera). Y algo que me pareció curioso porque ni lo había visto ni había leído nunca sobre ello, algunos libros tenían unas pequeñas ruedas para poder  moverlos.
Miniados por las miniaturas, muy decoradas en las que utilizaban minio de color rojo para pintarlas.

Me sorprende también otra sala, el "Museo de Bellas Artes", con obras de Zurbarán, Goya, El Greco y Rubens, y un crucificado de marmol de Miguel Ángel que al parecer fue un regalo de Felipe II al Monasterio.

El claustro es también muy bonito.




Cuando terminamos la visita almorzamos en "El Cerezo", un restaurante que está en la plaza. 
Está lloviendo. 
Pedimos dos menús de la casa. Yo: judías salteadas y migas y Marcos cordero con patatas.

Después damos un pequeño paseíto, sigue lloviendo.





Nos acercamos a ver la Iglesia de Berzocana, "mini catedral". La vemos por fuera. Pequeña pero bonita.

Empezamos la vuelta. No nos ha dado tiempo para más.
Ya por la autovía vemos un cartel informativo: "Teatro romano de Medellín" y lo anoto en mi cuaderno para otra salida.








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